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[Reseña] Adrian Crowley- Some blue morning

Si algo identificaba a Adrian Crowley en sus anteriores discos es su penetrante oscuridad, envuelta en una sobria instrumentación salvo alguna excepción, como aquella soberbia Lady Lazarus, incluida en I see three birds flying. En esta ocasión la ornamentación de los arreglos de cuerda transita por todo el disco y acompaña a su profunda voz de barítono. Torna la aflicción más matizada, más diluida, incluso más exuberante, sin perder su vocación reflexiva. Con la compañía de tres violonchelos (Kevin Murphy, Alex Beamont, Michelle Tan) y un violín junto a los coros de Katie Kim, Crowley consigue evocar siniestros cuentos fantasmales, increíbles historias mitológicas (The wild boar) y todo tipo de supersticiones milenarias (Magpie song) que se superponen como en una épica banda sonora imaginaria. Si la lluvia acecha, Some blue morning será un perfecto y acogedor acompañamiento para estos cortos días de otoño.